- Toda persona para la
que el pasado siga vivo tendrá que soportar todo un fardo lleno de
pesadumbre y remordimiento.
- Queremos que nuestros hijos adquieran confianza en sí mismos para desarrollar la autoestima. Pero, por otra parte, no le favorecemos la duda (como motor de crecimiento), desconociendo que cuando uno se siente seguro su ser, está muerto (muere la energía de la indagación).
- En los países
occidentales, donde está arraigada la democracia, presumimos de
libertad de pensamiento, y decimos que cada uno puede pensar
como quiera. Pero desconocemos la falsedad que esta afirmación lleva
implícita, pues nuestra forma de pensar es fruto de nuestro pasado.
- Cuando alguien dice que
es una persona de principios, ya está confesando que no es
sincera. Si yo soy auténtico, ¿para qué necesito
principios que me rijan? Groucho Marx decía: ... "Estos son mis
principios, pero si no le gustan, tengo otros".





